“¡Cleopatra me voy a llamar!”

“Díganme papá”

“De ahora en más, solo Gloria, por favor”

“¿Quién?”

Eran algunas de las respuestas alternativas que usaba mi madre cada vez que se sentía superada por el “mamá” que gritábamos 3 niñas a la misma vez.

Porque hasta las propagandas de los productos más modernos y actuales repiten hasta el cansancio que los niños son un asunto de las madres. Que deben ser profesionales, llevar la casa en orden y hacerse cargo de todo lo referido a los niños. O que deben ser “mujer agenda”

Y me in-dig-no.

Me quedo hablándole sola a la tele, diciendo disparates en voz alta, enojadísima con todas las mujeres que no están de acuerdo con lo que plantea el reclame pero que no lo piensan dos veces antes de parar en ese shopping. Repitiendo por enésima vez lo que le respondo a cualquiera que quiera intentar convencerme que decir estas cosas en los medios es gracioso o simpático.

Y se me va la boca y empiezo a despotricar contra propagandas como ésta, ésta o ésta. Quisiera poder convencer a todos mis amigos que no compren productos de esas marcas. Yo no tengo ganas de darle dinero a compañías que me insultan, no me valoran o me toman por boba.

Porque seamos claros, al comprarles los productos, uno los está apoyando. La manera de mostrarles el descontento es que les baje la cantidad de productos que venden.

Me preocupa mucho que estas propagandas no las veo yo sola. Las ve también mi hija. Y las ven el resto de los niños que van a compartir el mundo con ella y que van a tener hijos en un futuro. Serán padres que están creciendo con esta imagen de lo que es ser padre o madre, o ser mujer y hombre.

Obviamente no soy la primera (por lejos) a la que se le ocurre quejarse de los roles de género que plantean la mayoría de las propagandas. Por suerte, somos muchas las personas que no estamos de acuerdo y queremos expresarlo en todos los canales de comunicación posibles.

Les recomiendo que busquen el trabajo de Jean Kilbourne. Entre otras cosas, ha realizado la serie de videos “Killing us softly”, que trata sobre la imagen de la mujer en la publicidad y varias investigaciones sobre la importancia de enseñar el lenguaje de los medios a los niños.

(Para los que entienden inglés, acá va una parte de una entrevista que es genial).

Éste es un tema que me hace sentir tanto… empiezo a escribir y me atraganto. Se me enloquecen los dedos en el teclado y no se que decir primero y que guardar para otro post.

Colmada la necesidad de hacer catarsis, enfriada la cabeza y terminado el reclame de radio que empezó todo esto, y que afirma que tu hijo puede ser un valiente héroe o una delicada princesa, me calmo.

Les contaré de varias campañas buenísimas que se han hecho en el mundo con respecto a este tema en una entrada futura. Porque todavía me queda mucho que decir.

 

 

 

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