Arranca tan rápido que nunca voy a poder darme cuenta en qué número de “ma” es que me dan ganas de taparle la cara con una almohada.

Perdón. Ando con poca paciencia, no se por qué.

Capaz que tiene algo que ver con que hace unas semanitas a la niña se le da por necesitar con locura a uno de sus progenitores en particular, y es ese, solamente ese de nosotros dos es quien puede hacer tal o cual cosa con/para ella. Y pobrecita de la persona que decida interceder.

No es terrible, durante el día no le pasa para nada seguido y nos la da parejo a madre y padre. Cuando arranca con el “páaaapapápapipapipapá…” yo me mando callar y me concentro en lo mio. Pfff, total… se que no hay nada que pueda hacer.

¿Y entonces cuál es mi problema? La noche la tiene una fija conmigo. Tan fija que hay días que escucho un par de “máaaaa” seguidos y me dan ganas de picar por la punta y perderme en el horizonte.

Situación dormir = mamámamimamamamamámami

Si, eso mismo. Cada vez que encara la cama para dormir necesita que yo esté al lado de ella. Cada vez. Y no sirve que yo intente arrastrarla hasta la cama grande para que el maridete también reciba un poco de amor nocturno; ella no quiere eso. Quiere su cama, conmigo al lado. Claro que (si yo estoy) tampoco quiere a su adorado padre al lado para dormir. Es conmigo.

Las primeras noches me las pasé pensando en qué maravillosos momentos me da la vida y mirándola hasta que se dormía. Gracias a este hábito que tiene paro por unos segundos todas las noches para mirarla detalladamente y eso los agradezco al infinito.

Pero siendo honesta, cuando es el tercer o cuarto día seguido que chilla como un juguete berreta en loop a las 4:47 de la mañana, solo quiero llorar y no tener que levantarme a las 6 y poco. Le hablo a la niña de 2 años como si pudiera entender, le repito que el padre ese día se queda hasta mas tarde, le canto las tareas que tengo al día siguiente, le armo rimas con los nombre de los huesos del cuerpo que me duelen.

También un poco porque cuando encara así por mas de un par de días mi cuerpo se hace el estúpido y caigo en esto.

Por supuesto la gran mayoría de las veces me duermo antes que ella o con ella, lo que no colabora con la parte del dolor de huesos, aunque como son cada vez mas, si me da mejores opciones para las rimas.

Pero eso en el mejor de los casos. Las (pocas, si, ta, pero son y están ahí, esas) noches en que decide despertarse, me acuesto, me duermo, me despierto, me levanto, voya al cuarto de Maite, me entreduermo, me entredespierto, me pego contra las paredes hasta mi cama, me duermo, me despierto, vuelvo al cuarto de la niña, me duermo, me despierta mi maridete, me lleva zombie hasta nuestra cama, me duermo, despertador. Con suerte.

Una vez más, me saco el sombrero por los padres que viven con sueño.

Cuando ando por ahí dormida, soñando despierta, tengo la fantasía que de esto se sale. ¡Díganme que si!

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