Bienvenida con regalos

Como el embarazo dura tanto, uno tiene tiempo de planificar varias cosas. Entre otras, cómo encarar con la hermana mayor la llegada de la hermanita.

Yo soy hermana mayor. Honestamente, no recuerdo el día que mi hermana del medio llegó a mi vida; y tenía la edad que tiene mi hija cuando llegue la bebé. Así que, apuesto, que lo que estoy haciendo es un esfuerzo para que ella pase los más feliz posible este momento del nacimiento, sea lo que sea que quede de él.

Yo escuché repetido por ahí que es muy bueno que el nuevo integrante llegue con un regalito para la mayor. Decidimos hacerle caso a la voz popular, pero pensamos que el regalito tiene que tener alguna relación con el proceso. Quiero decir, no le veo mucho sentido a regalarle un Lego Duplo o una pista de tren.

Así que nos decidimos por un bebé, de esos que lloran y se cambian. La idea es que pueda hacer espejo conmigo en los cuidados de la recién nacida. Es decir, yo cambio, ella cambia, yo amamanto, ella igual, y todo así. Pensamos que es una buena forma de concentrar la atención, mostrar lo que  hacemos con la bebé, involucrarla en el cuidado.

La segunda cosa que nos parece que la va a ayudar a procesar sanamente este proceso es revivir su nacimiento a través de fotos. Para eso, resolví reflotar y terminar aquel proyecto que incluye una foto por día del primer año de Maite, con algunos agregados y alguna historia de sus primeras vivencias (y las nuestras).

Esto terminó teniendo la forma de un fotolibro de blurb.com  Una maravilla que diseñé yo solita (y eso que entiendo poco y nada, pero es una página que te deja todo). Incluye fotos desde la panza hasta el primer cumpleaños, y después algunas más, en las que Maite podrá ver como fue para ella lo que a su hermanita toca vivir: la bienvenida a este mundo, la llegada a casa, las visitas y los regalos, la teta, las primeras veces de tantas cosas. Para que lo comparta con cualquier persona que ella quiera, para que lo vea hasta cansarse, para recordarle que ella también fue bebé a upa.

Pensamos que con esas dos cosas y unos días sin ir al centro educativo, haciendo mimos en casa los 4 y conociendo a la nueva integrante, será lo mejor que podemos hacer con ella. Doy por descontado que va a participar en los mimos, las caricias, la elección de la ropa de todos los días y todo en lo que sea que quiera involucrarse, que es mejor que todo junto.

¿Qué les parece? ¿Nos estaremos esforzando sin sentido, o será insuficiente? ¿Ustedes qué hicieron?